-Acúfenos y musicoterapia-
una conferencia dictada por la musicoterapeuta
Lourdes Best Rocha en el Instituto de la Musicoterapia de Nantes
Son muchos los males cuyo tratamiento dentro de la
medicina exclusivamente convencional sigue siendo insuficiente. Este es también
el caso también de los acúfenos.
No existen todavía modelos fisiopatológicos
que expliquen satisfac toriamente el origen de los acúfenos ni los mecanismos que llevan a su cronificación.
Pero se hace indispensable poner en relación la parte psicológica y la médica y
estudiar este fenómeno desde varios puntos de vista simultáneamente. La
musicoterapia parece una alternativa interesante en el sentido que toma en
cuenta el funcionamiento psicosomático y la vivencia psicoacústica de la
persona afectada.
Los acúfenos son esos ruídos clasificados como
bordones o silbidos de muy variable tipo que se escuchan en la cabeza o los oídos
sin estar en relación alguna con los sonidos del contexto.
A grosso modo los acúfenos se clasifican
actualmente entre los objetivables y los subjetivos. Los acúfenos objetivos más fáciles de tratar y menos comunes (5 por
100) son aquellos que pueden ser oídos, grabados y pueden ser producidos por
alguna forma de quiste venoso y en consecuencia a menudo pueden resolverse con
una operación.
Pero el principal motivo de consulta médica
son los acúfenos subjetivos (95 por
100), sus causas mecánicas y orígen son difíciles de elucidar. A pesar de los
conocimientos sobre el aparato auditivo y el cerebro, los científicos continúan
refiriéndose a diversos modelos e hipótesis para explicar parcialmente los
mecanismos que provocan un acúfeno y los mecanismos que lo hacen crónico.
Los acúfenos
pueden llegar a perturbar de manera considerable la vida de las personas que
los sufren. Su omnipresencia es difícil de tolerar para los pacientes que los viven como una agresión o peligro en
potencia. El acúfeno puede llegar a ser un síntoma que invalida y al que se
pueden asociar otras problemáticas como los problemas en el sueño, el
comportamiento o depresión.
El acúfeno y la persona acufénica necesita de
la colaboración de diferentes profesionales que puedan poner en común factores
fisiológicos y factores psicológicos en
la búsqueda de una mejoría y acompañamiento.
Parece constatarse que en el caso de los acúfenos
subjetivos el elemento que peor incidencia tiene para los pacientes que los
sufren es el desinterés de los médicos respecto a los síntomas de este fenómeno
tan difícil de considerar dentro de un mundo
todavía exclusivamente medible y científico.
El tratamiento curativo de las lesiones periféricas
en los acúfenos subjetivos queda descartado
y en la actualidad, independientemente de su origen (fisiológico, neurológico,
psicopatológico) las terapéuticas propuestas para esta clase de acúfeno se
centran en el aspecto psicoafectivo. El objetivo es favorecer la tolerancia del
síntoma tomando en consideración que éste está íntimamente relacionado con el
estado psicológico del paciente.
La conferenciante tomó en cuenta, durante su práctica, el
desconocimiento del espectro psicológico de la persona con acúfenos, que es
hasta el momento poco considerado, y toma también en consideración el efecto
psicológico del dolor crónico y desde una visión psicosomática.
La musicoterapeuta Lourdes Best tras un amplio y rico estudio de los
enfoques y técnicas más novedosas partió de la premisa que la música podría
favorecer una integración de la percepción del acúfeno tanto a nivel psicológico
como neurológico. No desde una utilización de la música para “tapar” el acúfeno
sino como herramienta de comunicación, vector de relación terapéutica y soporte
para el cambio. Seleccionó tanto técnicas pasivas como activas para su
intervención.
Tras una animada e interesante presentación de
casos clínicos ante una reducida pero
atenta audiencia se hizo evidente que las características específicas que
comprende la musicoterapia permiten un acercamiento muy valioso y una visión más
integradora para las personas que sufren de acúfenos.
Marina
Peñuelas Chuffart. 01/2012. Francia
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada